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EL GAMO |
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CAZA |
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EL GAMO - Dama dama |
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Si bien es cierto que
esta especie no se caracteriza por ser
una de las más esquivas y salvajes de
nuestra fauna, y en ningún momento se la
puede poner al mismo nivel que venados y
jabalíes, si que es verdad que es una
pieza muy codiciada entre los cazadores
por la belleza del trofeo. Se suele
abatir el gamo en recechos y monterías,
y por su abundancia en ciertas zonas, su
caza selectiva es una práctica habitual
y necesaria. La inconfundible elegancia y esbeltez de este cérvido le han dotado de cierto prestigio entre los cazadores españoles. Si bien es cierto que se trata de una especie introducida, su adaptación al medio y un comportamiento casi idéntico al mítico venado han hecho que ya forme parte de nuestro paisaje cinegético..
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Procedente de Oriente Medio y Asia Menor, el gamo se ha aclimatado perfectamente a nuestro País. Originariamente, en el s. XV concretamente, se introdujo en Doñana, pero hoy en día esta distribuido en núcleos aislados distribuidos por gran parte de la península, adaptándose a las marismas del
Guadalquivir, a las dehesas castellanas a las sierras andaluzas e incluso a roquedos y robledales de Asturias y Galicia. |
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REPRODUCCIÓN
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Si en el Venado la berrea inicia
la temporada de celo, en el gamo es su peculiar ronca la que por el mes de
Octubre da rienda suelta a los apasionados enfrentamientos entre machos y la
agotadora seducción hacia las hembras del harén que defienden. El macho cubre a
varias hembras, que de no quedar preñadas, vuelven a ovular hasta que sean
fecundadas. A los 230 días, por el mes de Mayo, alumbran una sola cría que pesa
unos 5 kilos. |
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CONSERVACIÓN
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Con esta especie se da una
circunstancia que puede ser preocupante para el correcto equilibrio cinegético
de ciertas fincas y reservas: el gamo entabla una feroz competencia alimenticia
con otras especies como el jabalí y el venado, al que en ocasiones suele
desplazar por su mayor capacidad de adaptación a situaciones de escasez. Esto no
solo repercute en la salud de sus competidores sino en la suya propia, pues es
frecuente que, por sobrepoblación, se produzca un declive genético y una mayor
profusión de enfermedades. Es necesaria pues una correcta y detallada evaluación
de los recursos naturales de entorno antes de introducir y gestionar el gamo. |
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