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EL REBECO |
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CAZA |
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REBECO - Rupicabra pyrenaica |
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Rebeco, Sarrio, Isard o Gamuza, son las denominaciones más comunes
que tiene esta especie de alta montaña. Este pequeño y ágil animal
es un prodigio de la naturaleza que ha sabido adaptarse a las
condiciones más extremas, poniendo en apuros a cualquier cazador
que ose retarle en su terreno. El gran handicap con el que se encuentra el cazador de Rebeco es intentar
adaptarse a un medio hostil, exigente e incluso peligroso. Barrancos,
cortados, canchales y cresterías son las zonas preferidas por los rebecos
y si el cazador pretende que el rececho tenga éxito deberá reunir ciertas
condiciones: Buena forma física, un conocimiento previo del comportamiento
y las zonas de querencia de los rebaños, que puede ser supervisado por el
guarda, y una paciencia a prueba de bombas. El resto es, sobre todo,
suerte.
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Las Cordilleras Cantábrica y Pirenaica albergan a la práctica totalidad
de rebecos en nuestro País. Como es normal en las especies de montaña
su hábitat varía en altitud a medida que los cambios de temperatura van
acabando con sus zonas de alimentación. Así pues, mientras en verano
copan las cumbres mas altas, donde los pastizales son frescos y abundantes,
en la época invernal, se desplazan hasta zonas forestales y roquedos
mas bajos donde encuentran vegetación y refugio.
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REPRODUCCIÓN
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EL
celo se produce a finales de Otoño, casi siempre durante el mes de Noviembre.
Como es corriente en la mayoría de los ungulados las peleas y disputas por las
hembras y el territorio se suceden continuamente lo que repercute en un desgaste
calórico bastante apreciable en los machos, que en ocasiones pasa factura si el
invierno es duro. El periodo de gestación es de unos cinco meses y la hembra da
a luz tan solo una cría. |
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CONSERVACIÓN
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El gran problema con el que se encuentra hoy en día el rebeco es la
convivencia con el ganado doméstico. Esta circunstancia deriva la
transmisión de enfermedades como la sarna sarcóptica, que tratada
a tiempo no es especialmente peligrosa, pero que en el caso de un
animal tan inaccesible como el rebeco plantea un problema en cuanto
a su control. Las plagas de sarna han menguado peligrosamente la
población de algunas zonas.
La caza selectiva de ejemplares afectados y el saneamiento de la
ganadería pasan por ser las medidas mas adecuadas para aplacar este problema.
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